El Gobierno llevará al Consejo de Ministros en un plazo de seis semanas la aprobación de un Real Decreto por el que destinará 40 millones de euros para la mejora de la atención y la acogida solidaria entre las comunidades autónomas de los 10.000 menores extranjeros no acompañados (MENAS) que han llegado a España.

La distribución de los fondos para las comunidades autónomas que acojan “solidariamente” a menores se realizará en función del incremento de los menores atendidos por cada una. De esta manera, las Comunidades Autónomas obtendrán una sustanciosa cantidad de dinero a costa de la miseria de los menores, los cuales pasarán a estar en su gran grueso en centros donde las condiciones de vida y el trato son pésimos.

El gobierno del PSOE ha manifestado su supuesto propósito de mejorar el protocolo utilizado para los menores y mejorar así las condiciones de internamiento, pero el simple hecho de su existencia y de las condiciones insalubres en las que se encuentran muestran la verdadera faceta de un gobierno y un sistema que no solo apoyan la explotación sin límites de los monopolios en los países dependientes, sino que además exterminan a aquellos que huyen de esa situación de pobreza y explotación a la cual han sido condenados.

En la comunidad andaluza se ha afirmado que este miércoles se iba a trasladar al Gobierno central que cumpla y haga cumplir el acuerdo bilateral entre España y Marruecos para el retorno de menores no acompañados alcanzado en 2007. En este asunto no hay respuesta de “interés público, social y humanitario” por parte del Gobierno, donde se contradice lo que dicen de lo que hacen y donde poco importan los menores.