Un hombre de 78 años fue detenido ayer por la Policía Nacional en un hospital de la Comunitat Valenciana por un presunto abuso sexual a su cuñada mientras ella se encontraba ingresada en el hospital.

La mujer, de avanzada edad, padece una enfermedad tanto física como psicológica, la cual no le permite moverse ni hablar. El hombre ha sido sorprendido por una empleada del hospital tumbado encima de la víctima. Posteriormente ha sido encontrado por la policía nervioso y con una mancha de sangre, supuestamente de la víctima.

La mujer presenta marcas y hematomas indicando una evidente agresión. La autoridad judicial ha emitido una orden de alejamiento.

Muchos son ya los casos de abuso sexual que se han denunciado en lo que llevamos de año. Un total de 22 mujeres han sido asesinadas en 2019, el doble de víctimas que hubo en este mismo intervalo de tiempo el año anterior.

Las cifras no disminuyen a pesar de las leyes de género y la indignación oportunista de los políticos con cada caso. Los hechos muestran la infectividad de estas leyes, que nada pueden hacer contra este problema cuya raíz es económica.

Casos más mediáticos como el de la Manada (en el que hay miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado implicadas) o los abusos por parte de la iglesia, sirven para evaluar a quién defiende la justicia.