El administrador de infraestructuras ferroviarias en España (Adif) ha habilitado a SNCF, la prestataria de servicios ferroviarios públicos en Francia, y a los integrantes de Ilsa (Intermodalidad de Levante): Air Nostrum y Trenitalia, la operadora pública de servicios ferroviarios italiana, a prestar servicio de transporte de viajeros de larga distancia en España (AVE), competencia hasta ahora exclusiva de la empresa española pública Renfe.

Esta adjudicación, producida en consejo extraordinario, otorga a la compañía francesa el paquete C de servicios, que consta de cinco trayectos al día por las líneas de AVE a Barcelona, AVE a Levante y la línea de AVE que conecta la capital española con Málaga y Sevilla. El grupo Ilsa, por su parte, se queda con el paquete B, que comprende dieciséis circulaciones al día en los mismos trayectos.

Finalmente, el paquete A ha quedado en poder de Renfe, lo cual la habilita para proporcionar un máximo de cien servicios diarios en el conjunto de dichos trayectos.

Tras estas adjudicaciones está planeado que se firmen los acuerdos marcados en los primeros compases del 2020, para poder empezar a proporcionar el servicio a partir del 14 de diciembre de 2020, que es cuando está planeado que se liberalice el sector en toda la UE.

Los objetivos oficiales de la apertura del sector ferroviario a empresas privadas y extranjeras es rentabilizar la red de AVE, y a su vez abaratar el servicio, para así incentivar al uso del tren como medio de transporte. Sin embargo, los sectores más críticos de la sociedad lo ven como un primer paso para la completa privatización del sector, además de que defienden que esto, si bien a corto plazo sí que abaratará el servicio, a largo plazo verá incrementado su coste por el efecto del mercado.