El Tribunal de Cuentas ha publicado los datos referidos a las contrataciones que llevan a cabo los ayuntamientos de más de 50.000 habitantes con los que se ha conocido que el Ayuntamiento de Barcelona, dirigido por Ada Colau, es el que más ha realizado fragmentaciones en las denominadas “contrataciones menores”.

El gran número de contrataciones de este tipo que se puede extraer del “Informe de fiscalización de la contratación menor celebrada por los ayuntamientos de más de 50.00 habitantes, ejercicio 2016” son utilizadas para agilizar procesos administrativos y, sobre todo, la aprobación de ciertos gastos.

Los mencionados “contratos menores” son aquellos que no llegan a los 50.000 euros (IVA no incluido), cuando se trata de obras, o los 18.000 euros para el resto de los casos. Dichos contratos, por lo tanto, de adjudicación directa, supusieron en el 2016 alrededor del 82% del total en los Ayuntamientos de Barcelona, Madrid, Málaga, Sevilla y Zaragoza.

Cabe señalar también el hecho de los fraccionamientos, ya que es la primera ocasión en la que el Tribunal de Cuentas fiscaliza estos procedimientos a nivel local y se han detectado en todos los ayuntamientos. Este procedimiento supone dividir lo que sería un único contrato para que la cuantía no supere los datos antes señalados.

Ante esto, llama especialmente la atención el caso de Barcelona en el ejercicio de 2016, encabezado en su totalidad por Ada Colau, debido a que, como dice el informe del Tribunal, se “persiguió eludir los requisitos de publicidad y los relativos al procedimiento de adjudicación legalmente aplicables”.

Hechos que también se han producido en Málaga y Valencia, aunque en casos aislados. Se deduce de la utilización de estos procedimientos que no se respondía a las necesidades públicas, sino más bien a las ventajas que se derivan de una tramitación más simple o de la finalidad de evitar que se anularan los remanentes presupuestarios a finales de año.