Una investigación académica que ha estudiado el caso de Barcelona, demuestra que la aparición y expansión de los pisos de alquiler turístico de Airbnb tienen una relación directa con el aumento de los precios de alquiler y venta de las viviendas de la ciudad, en la que estos pisos suponían en 2015 un 6,84% del total de alquileres. 

Con este estudio, el primero a nivel europeo, se demuestra que el sector turístico y hotelero no es el único afectado por la llegada de estas páginas de alquiler vacacional (como se ha podido comprobar con la quiebra de Thomas Cook), ya que en las zonas más turísticas de la ciudad se ha llegado a un aumento del 7% en los precios del alquiler y un 19% en los de compraventa. 

Cabe señalar la gran diferencia que se observa entre la subida para los precios de alquileres y de venta, ya que la intuición nos hace pensar que se tienen que ver más afectados los alquileres. No obstante, según afirman los responsables de la investigación, la existencia de Airbnb proyecta en las viviendas de esos barrios una mayor rentabilidad a largo plazo, ya que se obtienen más ganancias a través del alquiler vacacional. 

A pesar de estos datos, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) continúa afirmando que no se tienen pruebas empíricas que demuestren que el precio de la vivienda, ya sea el alquiler o la compra, se vean afectados por la llegada de este tipo de plataformas y se respalda en la regulación legislativa a nivel autonómico y local. 

Sin embargo, con el objetivo de demostrar estas subidas, los investigadores establecen una clara diferencia entre esta subida de precios relacionada con este tipo de alquileres turísticos y otras subidas que vayan asociadas a otras dinámicas como la recuperación económica o la gentrificación de los barrios.