Hasta cinco altos cargos de la sanidad pública de Burgos y León estarían combinando su puesto de responsabilidad con otras actividades en el sector privado, lo que está prohibido por la Ley de Incompatibilidades.

Según la legislación vigente, aprobada en el año 1997, se podría combinar, con previa autorización, un empleo en el sector público de Sanidad con otro en el sector privado, siempre que ambos sean a tiempo parcial y que el número total de horas realizadas no superen las 48.

Sin embargo, esta norma señala expresamente que un cargo público, al tener un régimen especial, no puede combinar dicho puesto con otras ocupaciones en clínicas privadas, por lo que varios directivos de la Sanidad de Castilla y León la estarían incumpliendo.

Por un lado, según informaciones facilitadas por eldiario.es, Pilar Sanmartín, directora de Atención Primaria de Burgos, es también propietaria de una clínica privada en la cual lleva a cabo guardias de Atención Primaria.

Además, José Pedro Fernández-Vázquez, gerente de Atención Primaria en León, incumple también la normativa, ya que además de su cargo ejerce como odontólogo en una clínica privada que comparte con hijo.

Éstos no serían los únicos cargos, ya que Evaristo Arzalluz, gerente del hospital de Aranda del Duero; Santiago Rodríguez, gerente de Atención Primaria de Burgos; e Itziar Martínez, directora de Enfermería de la Gerencia de Atención Primaria de Burgos, han estado en dichos puestos públicos a la vez que realizaban guardias en sus categorías profesionales.

Cabe señalar que, además, por la realización de estas guardias han estado percibiendo un sueldo el doble de lo que suele cobrar un médico por ellas, a pesar de ser precios tasados. En concreto, han llegado a ingresas 800 euros, cuándo era entre semana, y 1.000 euros, en caso de que fuera en fin de semana.