Se vincula esta siniestralidad laboral con la contratación temporal y la precariedad laboral.

En la mayoría de las ocasiones, los trabajadores con contratos temporales han tenido poco tiempo para formarse adecuadamente en el desempeño de su puesto y la precariedad laboral implica jornadas de trabajo demasiado largas, falta de tiempo de descanso, solapamientos de turnos, etcétera. Dentro de esta cifra entran los falsos autónomos, los “riders” o repartidores.

Por provincias, las andaluzas que más muertes han sufrido han sido Granada y Sevilla, con 17 en cada caso, seguidas de Málaga, con 16. Con once accidentes laborales mortales están Cádiz, Córdoba y Jaén; con diez, Almería, y con seis, Huelva, según los datos desglosados por UGT-A, con los que el sindicato reclama “una mayor implicación de las distintas administraciones públicas, así como de las propias empresas, en la lucha contra esta lacra social”.

Tras defender que “la prevención sigue siendo la mejor herramienta que tenemos para reducir o evitar los daños a la salud de los trabajadores”, el sindicato exige a las empresas “una mayor inversión, tanto material como humana, para desarrollar los planes de prevención en los centros de trabajo, así como una vigilancia especial de la Inspección de Trabajo y las administraciones públicas sobre las empresas que basan su productividad en desregular las condiciones de trabajo y aumentar la precariedad de los empleados, con el fin de reducir los altos niveles de siniestralidad laboral que asolan nuestra tierra”, según concluyen desde UGT-A.