El Tribunal Supremo ha fallado a favor de José Luís Martínez-Almeida quien, estando todavía en la oposición, recurrió la medida urbanística que prohibía que una serie de edificios residenciales se pudieran transformar en hoteles y hospedajes.

El delegado de Desarrollo Urbanístico en aquel momento, José Manuel Calvo, señaló que la finalidad de la orden que se había aprobado por el Gobierno de Más Madrid tenía como objetivo evitar la terciarización del centro de la ciudad madrileña haciendo una diferenciación entre uso y clase de uso.

Sin embargo, en base a las Normas Urbanísticas del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid del año 1997, el Tribunal Supremo ha procedido a anular la instrucción que se había aprobado para evitar que los edificios residenciales fueran transformados y se destinaran a actividades económicas terciarias.

Ya en el momento en el que se creó dicha instrucción, el actual alcalde del Ayuntamiento de Madrid, que en aquel momento se encontraba liderando la oposición desde el Partido Popular, calificó la medida de ilegal y la recurrió para poder llevarla ante los tribunales.

En diciembre del año 2017, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid pasó a estimar el recurso interpuesto por el PP, ya que se vulneraban de forma evidente varios artículos del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas. Además, según el TSJM, la instrucción había sido promovida por un órgano incompetente para dicha materia.

Para que la modificación de gran parte del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) se hubiera podido llevar a cabo tendría que haberse aprobado en el Pleno para, a continuación, hacerlo también en la Comunidad de Madrid.