El Partido Popular ha conseguido que las cuentas públicas que se han presentado a debate salgan adelante, a pesar de las abstenciones de los cuatro concejales de Vox.

Todo ello se debe a que los votos de Más Madrid y PSOE-M sumaban la misma cifra, lo cual se debe a la renuncia de Inés Sabadés.

Debido a esa situación de empate, y así como señala el reglamento del Ayutamiento, el voto del alcalde, en este caso Almeida, se impone y los presupuestos quedan aprobados, aunque no se haya contado con los votos de Vox, ya que la formación se abstuvo.

Los grupos de izquierda no fueron conscientes de la situación hasta el mismo momento de la votación, en la que comprobaron que a causa de la renuncia de Sabanés, puesto que todavía no se ha sustituido, la aprobación de los presupuestos quedaba aprobada con los votos del Partido Popular y Ciudadanos.

No obstante, también influyó en el recuento la ausencia de Maite Pacheco, del grupo municipal socialista, la cual no había solicitado el voto telemático con las 72 horas de antelación correspondientes. Lo que concluyó que este grupo tuviera 25 concejales frente a los 26 de la derecha.

Cabe señalar que Más Madrid y PSOE trataron de retirar el punto de aprobación de los Presupuestos para que no se llevara a cabo en la jornada del lunes, no obstante, la decisión debía ser apoyada por una mayoría simple y Vox la declinó.

Después de que se tumbara la petición de que se aplazara la sesión y, por tanto, la votación de las cuentas municipales, los concejales de Más Madrid y PSOE abandonaron el pleno, por lo que, en última instancia, se pudieron aprobar los presupuestos sin necesidad del voto de calidad, ya que al marcharse y renunciar a votar desaparece el empate.