Ayer a las 18:00, en la bolsa de Taxis de la T4, tuvo lugar una asamblea abierta de los trabajadores del Taxi de Madrid, convocada por la asociación Unión de Conductores Asalariados del Taxi (UCAT).

Más de 100 conductores se acercaron a la asamblea, que contó con la presencia y el apoyo del sindicato Frente de Obreros en Lucha (FOL), siendo ésta un altavoz de las reivindicaciones de los propios trabajadores del sector. Varios de ellos expusieron su problemática laboral, mencionando las condiciones a las que les someten los llamados “floteros”, propietarios de múltiples licencias de taxi.

La propia UCAT se centra en 5 aspectos, como puntos clave de sus movilizaciones:

1- Denuncia del Convenio, por incumplimiento y por la existencia de artículos nulos.

2- Eliminación directa de los artículos abusivos del Convenio.

3- Jornada laboral de 8 horas, que haga posible la conciliación familiar, además de un salario fijo con 14 pagas y con nóminas decentes.

4- Presencia en las reuniones de decisiones de las ordenanzas municipales.

5- Que el titular de una licencia esté obligado a trabajar un mínimo de 8 horas diarias, para la obtención y permanencia de dicha licencia, con el fin de acabar con los floteros y la especulación en el sector.

A parte de estos puntos básicos, reclaman un convenio justo y que se lleve realmente a la práctica, ya que según dicha asociación UCAT, el convenio vigente – aprobado en 2017 – está pactado a espaldas de los propios trabajadores del Taxi, ya que los firmantes del mismo, CCOO, UGT y la Federación Española del Taxi (Fedetaxi), nada tienen que ver con los trabajadores asalariados del sector, aseguran: “Negociaron sus intereses y nos abandonaron a los trabajadores del taxi, pese a que fuimos a la huelga y les apoyamos”, reprochaba uno de los conductores asistentes a la asamblea.

En la capital conviven entorno a unos 6.000 trabajadores asalariados del Taxi, es decir, trabajadores que no poseen una licencia, pero que suman hasta un 27% del total del sector, porcentaje que ha ido en aumento en la última década. Crecimiento que se asemeja al de los llamados “floteros”: dueños de licencias que emplean a trabajadores en los taxis que tienen en propiedad, quedándose con buena parte del beneficio obtenido del taxi, cobrando al conductor hasta 5€ al día por su trabajo, 7 céntimos por kilómetro recorrido u obligándole a pagar las reparaciones y mejoras del vehículo. Los propios conductores denuncian que, según el Convenio, un propietario no puede tener más de 3 licencias; en la realidad, son cada vez más aquellos que poseen bastantes más de 3 licencias, llegando incluso a ponerlas a nombre de sus hijos, cuando estos ni si quiera tienen la mayoría de edad.

Se espera que, tanto la asociación UCAT como el sindicato FOL, realicen movilizaciones similares en las próximas semanas, en zonas aledañas a otras terminales del aeropuerto de Madrid-Barajas, donde trabajan habitualmente gran número de taxistas.