La frontera con Francia por Irún registró este martes retenciones kilométricas, consecuencia de la acumulación de camiones propia de este tramo y del llamamiento realizado por Tsunamic Democràtic en Euskal Herria, que animó a sus simpatizantes vascos a bloquear este paso fronterizo tras el desalojo del bloqueo en La Junquera, Girona.

La Police Nationale y la Gendarmerie desalojaron a primera hora del martes a los activistas del Tsunami Democràtic que bloqueaban la AP-7 en la frontera con Francia entre La Junquera (Girona) y la localidad francesa de Le Perthus, en la llamada Catalunya Nord. El bloqueo de los independentistas duró unas 30 horas, tras las cuales, y a consecuencia del desalojo por parte de la policía francesa, los manifestantes se dirigieron al otro lado de la frontera y realizaron cortes simultáneos en las principales capitales catalanas.

Del mismo modo, realizaron un llamamiento a bloquear la frontera con Francia a través de Gipuzkoa, esta vez mediante la formación de caravanas de coches que circulaban a 60km/h. Desde las 16:00 horas se venían registrando kilométricas retenciones en la frontera vasca con Francia, en el conocido como Paso de Biriatou (Irún), agravadas por el hecho de que el lunes fue jornada festiva en Francia y los camioneros y transportistas no pudieron circular por el país vecino.

Los activistas de Tsunami Democràtic, apoyados en esta ocasión por sus simpatizantes en Euskal Herria (en especial desde la izquierda abertzale) utilizaron las redes sociales para realizar la convocatoria, programando el bloqueo para las 18:00.

Debido al denso trafico de camiones mencionado anteriormente, los manifestantes cruzaron el peaje más tarde de la hora acordada, ya que las largas colas alcanzaban ya a las 15:30 horas los 8 kilómetros de longitud. Tras cruzar el peaje, comenzaron a circular a velocidades muy lentas y a parar de forma intermitente.

Muchos de los coches de los manifestantes lucían en su exterior ikurriñas y esteladas catalanas. A las 19:00 horas, las retenciones alcanzaban los 11 kilómetros, situándose la cola de las mismas en la localidad de Errenteria.

El Gobierno Vasco ha declarado que considera legítimas las movilizaciones, pero que de ningún modo estas deben poner en riesgo el derecho al libre tráfico de personas y mercancías por la frontera, un punto de especial interés económico para Francia y España. La Ertzaintza, por su parte, identificó a la mayoría de los conductores que participaron en la protesta.