Los datos muestran cada día que pasa lo alejado que está el sistema educativo actual de la necesidad de la juventud; tanto es así que este año ha aumentado de forma palpable, después de diez años, el fracaso escolar.

Uno de cada cuatro estudiantes no acaba los estudios obligatorios de secundaria (24%). Esto se traduce en mayores problemas para estos jóvenes a la hora de salir a un mercado laboral que tiene unas condiciones de precariedad y miseria que serán aun más duras con ellos.

Además de eso, debemos tomar en consideración el abandono que se produce una vez ya terminados los estudios de secundaria, ya que aunque se haya reducido la cantidad, seguimos teniendo el tercer índice más alto de Europa después de Rumanía y Malta.

Estos datos son claro ejemplo del fracaso del sistema educativo actual, fracaso que ha aumentado aun más tras las medidas de la LOMCE, ya que la mayoría de los jóvenes no ven ni siquiera una salida en los estudios, los cuales no les prometen otro futuro que trabajos con condiciones laborales míseras, sin contar los que ni siquiera pueden pagarse ese privilegio para muchos que es la universidad.