Los accidentes laborales se disparan alcanzando la cifra más alta desde 2011. Sin embargo, los medios de comunicación y la opinión pública, incluso en campaña electoral, no hacen eco de esta situación.

La seguridad laboral es un problema grave y que crece cada vez más, pero, es un asunto ignorado por la opinión publica general.

La cifra de personas que sufren accidentes de trabajo anualmente, según la Organización Internacional del trabajo (OIT), asciende a 317 millones personas en todo el mundo, mientras que la cifra de muertes laborales asciende a 2,3 millones; bien sea por accidentes laborales o enfermedades derivadas de la actividad.

En las últimas campañas no se han visto reflejadas medidas contra esta lacra ni tampoco el propio reconocimiento público del problema de los riesgos laborales.

Estos últimos días hemos visto las redes incendiadas ante la muerte del repartidor de Glovo en Barcelona. Sin embargo, se ha estado silenciando que durante estos últimos meses han tenido lugar más accidentes laborales.

El pasado 8 de mayo se produjo la amputación de un brazo de un trabajador de Denia y un día después se vivió en Alicante la muerte provocada por una máquina que engulló a un trabajador. El 20 de mayo murieron dos trabajadores por accidentes laborales en Zestoa y Zarautz, Guipuzkoa, y un trabajador de 51 moría en Paracuellos del Jarama, Madrid, al caerle encima un muro mientras trabajaba. Estos solo son unos cuantos ejemplos de los numerosos accidentes de estos últimos meses. Prueba de ello es que en este trimestre se han registrado un total de 991 accidentes graves.

Este último año un total de 652 trabajadores han muerto debido a accidentes laborales. Se alcanza la mayor cifra desde 2011, con 716 muertes registradas, según nos muestran las cifras del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social . En este trimestre también han aumentado los accidentes graves, registrándose un total de 991. ​

En resumen, según el Ministerio de trabajo, la siniestralidad laboral crece desde los últimos seis años, y tiene mayor incidencia en los trabajadores más precarios. De hecho, la siniestralidad laboral en las empresas suele ser mayor entre trabajadores temporales que indefinidos, aun habiendo menos precarios que indefinidos. ​