Fernando Suárez, rector de la URJC hasta el año 2017 cuando se retiró por los escándalos derivados de los múltiples plagios, ha obtenido un plus de 2.000 euros como recompensa a su actividad científica.

Además de su salario como docente, recibirá esta compensación por sus méritos de investigación. El “plus” de 2.000 euros al que ha optado este año el exrector se debe a una ayuda pública que se concede con el objetivo de incentivar la investigación.

No obstante, no es la primera subvención económica de este tipo que recibe, ya que, en el año 2017, cuando acababa de convocar elecciones por el escándalo de los plagios, recibió por el mismo motivo un plus de 2.400 euros.

Suárez decidió retirarse de su puesto en la Universidad tras la publicación de alrededor de once plagios literales que había presentado como ideas propias cuando se trataban de trabajos de otros autores. Cabe señalar que Ángel Aparicio, catedrático jubilado de la Universidad de Barcelona, lo demandó por haber plagiado 11 páginas de un texto de 180.

Se comprobó que su tesis había sido copiada de diversos trabajos: de una alumna de la Complutense, de su padre (investigador cercano a la Fundación Franco), de un profesor de Harvard, de un historiador y de un exdirector de la Real Academia de la Historia, motivo por el cual tuvo que dimitir de todos los cargos.

El encargado de otorgar estas ayudas al profesorado es el Vicerrectorado de Investigación de la universidad, el cual dispone de un presupuesto de 1’4 millones de euros.

Sin embargo, una comisión evaluadora se encarga de revisar los trabajos según la normativa. Todavía no se conoce ninguna noticia tras la investigación abierta por la URJC en el 2016, por la cual no habría recibido todavía ningún expediente o amonestación.