El sector financiero ha hecho desaparecer de la agenda del PSOE el impuesto de la banca que figuraba en su programa hasta ahora, y el futuro a corto plazo de Bankia podría depender de las coaliciones post-electorales.

La banca está a salvo de nuevo con el PSOE, quien en su momento planteó dos hachazos fiscales al sector; uno en el impuesto de sociedades que habría sido de unos 1.000 millones y otro de transacciones financieras, que habría sido de 850 millones.

También estudió un impuesto de repatriación de filiales que habría afectado a las multinacionales como Santander o BBVA. Pero todas estas medidas estrella con las que han hecho campaña, han caído. El PSOE ha retirado estas medidas de su programa.

En campaña electoral los debates han estado prácticamente exentos del tema financiero, salvo algunas referencias de Podemos a devolver el rescate y a convertir Bankia en un banco totalmente público. Entre la incertidumbre acerca de la banca, reside precisamente que en el posible pero improbable pacto entre Podemos y PSOE pueda resultar en que Bankia se convierta en un banco público, lo cual alerta a los banqueros.

Por el otro lado, fuentes financieras señalan que una coalición del PSOE con el “centro” y la “derecha” impulsaría la privatización parcial a través de una fusión.