Fuente: Eldiario.es

Continúa la batalla entre el PP y Ciudadanos para ver quien es capaz de dar el discurso más xenófobo acerca de los manteros.

Ya hemos visto las declaraciones del secretario general de Ciudadanos en el Congreso de los Diputados, en el que exigía a los ayuntamientos de Madrid y Barcelona que expulsasen a los manteros de los espacios públicos, mientras lanzaban una campaña en redes sociales contra los manteros con el hastag #CallesOkupadas.

Pues el PP no ha tardado en sumarse a la ola de xenofobia con la intención de calar en el electorado más conservador que se le está escapando hacia Ciudadanos.

Los argumentos que utiliza el PP contra los manteros son calcados a los de Ciudadanos, y desde Algeciras, el portavoz en el Senado Ignacio Cosidó ha declarado: “hay varias cuestiones en juego, no solo de inmigración”, también afecta a la “propiedad intelectual”.

El PP dice velar por el cumplimiento de la ley y de combatir la competencia desleal a la que se ven sometidos los pequeños comercios, en la que igual que Ciudadanos, como no, acusan de ello a los manteros y no a las grandes multinacionales que son las que tienen la capacidad de especular con los precios con el fin de quitarse a sus pequeños competidores.

También es muy curioso que ahora el PP quiera velar por el cumplimiento de la ley (que decir ya de su carrera profesional en corrupción), cuando en 2012, Montoro realizó la “Amnistía Fiscal” en la que perdonaba el fraude a cambio de que abonasen el 10% de lo que debían. Esta amnistía, naturalmente, era para aquellos ricachones que llevaban sus ganancias a paraísos fiscales con el fin de no tributar en España.

Una vez más, se señala al inmigrante pobre con el fin de dividir a los trabajadores en su conjunto, en la que se les acusa de gran parte de su propia miseria, una miseria que no es provocada más que por los grandes empresarios y su camarilla de aliados políticos.