En los nueve primeros meses del año, los seis grandes bancos que cotizan en el Ibex han obtenido un beneficio neto atribuido de 10.467,4 millones de euros, y han ingresado por comisiones un total de 16.674,7 millones, es decir un 59% más de ganancias.

Esos datos revelan que la realidad es que, si no existieran las comisiones los seis mayores bancos del país hubieran perdido 6.207 millones de euros tan solo en lo que llevamos de 2019. Todos los bancos, menos Bankinter, tienen más ingresos por comisiones que beneficios.

En comparación con el mismo periodo de 2018, los bancos han ganado casi 2.800 millones menos, pero han ingresado 517 millones más por comisiones. Es cierto que si las cifras se circunscriben al territorio español, es decir, sin considerar la actividad de los dos grandes bancos (Santander y BBVA) en Reino Unido, Polonia, Turquía y los países americanos, la comparación se suaviza. Los beneficios se quedan en 5.317,4 millones, mientras que las comisiones en 7.261,7 millones, un 36,65% más. De ahí se deduce que el crecimiento de las comisiones viene de las filiales internacionales fundamentalmente.

Las comisiones suponen hoy entre una cuarta parte y la mitad del margen de intereses, depende del banco al que nos refiramos. En BBVA, por ejemplo, son el 27,77% y en Bankia y CaixaBank algo más de la mitad, un 52,37% y un 51,18%. 

Los bajos tipos de interés a largo plazo y el euríbor en terreno negativo desde hace años hacen cada día más difícil aumentar los ingresos provenientes de cobrar por lo que se presta y pagar por lo que se custodia.

Tan solo dos bancos se han librado del descalabro de los nueves primeros meses del año: Banc Sabadell, que se ha liberado de la carga de su filial britanica TSB y ha ganado un 21,6% más; y Bankinter, que ha conseguido un 10% más de beneficio. Los cuatro restantes, en cambio, han registrado retrocesos de entre un 15,2 y un 35%. Todo ello a pesar de que los ingresos por comisiones han aumentado por regla general, teniendo como excepción a Bankia y CaixaBank.