Hay que leer los comentarios de la “izquierda exquisita” sobre los chavales del Frente Obrero que pusieron ayer en su sitio a Don Pablo Iglesias Turrión, a la saz Excelentísimo Vicepresidente Segundo del Reino de España: parece que les ha escocido un poquito.

Muy curioso, porque fue el mismo Iglesias quien hizo exactamente lo mismo hace un tiempo y en el mismo lugar, contra Rosa Díez: qué frágil es la memoria y qué fácil se desliza la traición a los principios, cuando tu prioridad es pillar sillón.

“Consejos vendo, que para mí no tengo” y ” Ver la paja en el ojo ajeno” son sólo dos ejemplos del rico refranero español, que me vienen a la memoria para ilustrar esta reacción inusitada.

Ya sabemos todos cómo se las gastan en el partido de les divines ofendidites, cuando alguien les lleva la contraria. Sobre todo, después de haberse llevado un varapalo electoral como el último. Más que justificado, por cierto, después de desviar su dirección ideológica a memeces posmodernas de toda índole. Pero claro, creyeron que eso les daría votos… Y así fue; solo que se los llevó VOX.

Que ladren: eso es que cabalgamos.

Por Javier Ballstoucher.