La región noreste de Siria que hace frontera con Turquía ha experimentado este viernes algunos bombardeos a pesar del alto al fuego de cinco días pactado por el gobierno turco con EEUU, seguido de varios disparos en esta misma región.

Según informa la agencia de noticias DPA gracias a fuentes kurdas, los bombardeos turcos se han realizado en la ciudad de Ras al Ain, impactando en un hospital de la localidad que acoge a numerosos heridos.

Por su parte, el vicepresidente de EEUU, Mike Pence, declaró el jueves que Turquía suspenderá durante 120 horas la ofensiva militar turca para permitir a los combatientes kurdos que se retiren de la “zona segura” que pretende crear Turquía al noreste de Siria.

Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) han aceptado el alto al fuego pactado ese mismo jueves a las 22.00 horas y han confiado en que Turquía lo respete. El presidente turco, Erdogan, ha justificado esta ofensiva con el pretexto de que así logrará echar de la región tanto a los milicianos kurdos sirios y a los del Estado Islámico.

Turquía considera a los milicianos kurdos que lideran la FDS, como una extensión del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), un grupo al que considera una organización terrorista. EEUU por su parte, ha apoyado a la YPG, unidades de protección a la que pertenecen los milicianos kurdos, los cuales han sido claves en la lucha contra el Estado Islámico en Siria.