Tras la firma la semana pasada de un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur, los dos países más grandes de este bloque, Argentina y Brasil, han optado por comenzar sus negociaciones con Estados Unidos, queriendo aprovechar la afinidad política e ideológica que existe entre los presidentes de Argentina (Mauricio Macri), y Brasil (Jair Bolsonaro) con Donald Trump.

Esta apuesta ayuda a aumentar el alineamiento entre Bolsonaro y Washington, y a su vez ayuda a estos últimos en su guerra comercial con China. Pero lo cierto es que existen dudas sobre la viabilidad de la negociación ya que la semana pasada Trump llegó a un acuerdo con China, después de que Xi Jinping aceptase aumentar la venta de cerdo, soja y maíz a EE.UU, tres productos clave que exporta Mercosur. Es por ello por lo que la decisión tanto de Brasil como de Argentina de hacer este pacto con el país norteamericano pudo deberse en parte por esta otra decisión.

Estados Unidos aún no ha contestado a la propuesta de Brasil y Argentina, posiblemente esté esperando a que las situaciones políticas de dichos países se encaucen antes de hacer nada, ya que la reelección de Macri en Argentina no es segura, teniendo las elecciones a la vuelta de la esquina, y en Brasil está en marcha un acalorado debate sobre el sistema de pensiones.