La Comisión Europea de Bruselas ha recortado hasta el 1,9% su previsión del crecimiento del PIB de España para el 2019. Esto es cuatro décimas inferior al previsto en verano, y dos al estimado durante el gobierno del PSOE.

Bruselas también ha advertido que en la actual situación del país, que ha calificado de “elevada incertidumbre” tanto en su contexto interno como externo, se enfrenta a ciertos riesgos que tambalean la economía española. Por un lado, el ahorro por parte de los hogares hace que se reduzca el consumo privado. Por otro, las tensiones comerciales a nivel internacional son algo notable. 

Con respecto al déficit público, las comisiones europeas estiman que a finales de este año se situará en el 2,3%, tres décimas más de lo que se había calculado en octubre. 

La recuperación del saldo negativo de las cuentas públicas seguirá en 2020, pero a un ritmo muy leve, alcanzando una diferencia negativa entre ingresos y gastos públicos de un 2,2%. Por contra, las autoridades europeas afirman que esto es un problema estructural y alcanzará un 3,25% en 2020.