El gobierno francés ha decidido mantener la celebración de los comicios este domingo 15 de marzo a pesar de la crisis por el coronavirus.

La primera vuelta se celebra hoy y la segunda está convocada dentro de una semana pese a que en la tarde del sábado el primer ministro, Édouard Philippe, decretó el cierre de todos los establecimientos públicos no esenciales para evitar la propagación del coronavirus.

Debido a la situación extraordinaria, se han tomado medidas para extremar la precaución y evitar en la medida de lo posible que se produzca algún contagio tras la movilización de casi 48 millones de electores que han sido llamados a las más de 70.000 mesas electorales habilitadas por el gobierno para elegir a los alcaldes de más de 35.000 municipios para los próximos seis años.

Algunas de las medidas que han tomado para contener el virus son la colocación de geles de manos en todas las mesas, la presencia de una persona dedicada exclusivamente a limpiar y la señalización para que los ciudadanos mantengan la distancia de seguridad.

El Ministerio del Interior publicará a lo largo de la jornada datos de participación hasta las 20.00 horas, cuando cierran la totalidad de las mesas y comenzará el recuento, aunque por ahora la participación se sitúa en el 18,38 %, una caída de casi cinco puntos respecto a la registrada en los últimos comicios locales (23,16 %), que se celebraron en 2014.