Los partidos políticos entraron en 2019 debiendo a los bancos más de 127 millones de euros, según los datos recopilados por eldiario.es, y más de la mitad de esa deuda (52%) que éstos acumulan está en manos de dos de los mayores bancos españoles: CaixaBank y Banco Santander. 

De los principales partidos con representación estatal, PSOE (incluyendo el PSC) y PP acumulan el 60% de las obligaciones financieras de los partidos, según las últimas cuentas disponibles. La mayoría de los compromisos de los socialistas se distribuyen entre Santander, CaixaBank, Unicaja y BBVA. 

Frente a los dos grandes partidos, Podemos, Ciudadanos y Vox estaban libres de deudas con los bancos a 31 de diciembre de 2018. Otra cosa son las cuentas de Izquierda Unida y sus federaciones e Iniciativa Per Catalunya Verds, con los que acudieron conjuntamente en las elecciones generales con las candidaturas de Unidas Podemos y En Comú Podem. Las dos formaciones acumulan una deuda que han arrastrado durante años superior a los 20 millones de euros. 

Además de los grandes partidos nacionales, las principales fuerzas nacionalistas conservadoras, PNV y la antigua Convergència (ahora PDeCAT) se ubican también entre los partidos más endeudados. 

Distinta situación para el partido heredero de Convergència, PDeCAT, que mantiene su propia contabilidad como entidad independiente sin deudas con los bancos, según sus propias cuentas publicadas. Los socialistas catalanes del PSC e Izquierda Unida son los otros dos únicos partidos cuyo endeudamiento supera a sus ingresos anuales. 

A diferencia del PSOE, la deuda del resto de formaciones políticas depende prácticamente de una única entidad financiera. CaixaBank tiene el 79% de la deuda del PSC, el 70% de la antigua Convergència y el 94% de ICV, el 65% de los préstamos a deber de Izquierda Unida son a Unicaja, y Santander es acreedor del 72% de la deuda del PP.