Nadia Calviño, ministra de economía, afirma que con esta medida el objetivo es garantizar el sistema público de pensiones a medio y largo plazo, aunque la nueva medida ha sido cuestionada por atentar contra los derechos de los trabajadores.

La reforma laboral conocida como “la mochila austriaca”, consiste en un “sistema de cuentas individuales para la capitalización para la movilidad”. Esto quiere decir que los trabajadores tendrán que crear un fondo, en su mayoría con su propio salario, para poder pagarse el despido improcedente, la movilidad geográfica, el desarrollo de actividades de formación o su propia jubilación.

Se eliminaría la indemnización por despido que ahora mismo corre por cuenta de la misma empresa, y se sustituiría por la aportación mensual que realizaría el trabajador y, en muy pequeño porcentaje, también la empresa (aún no se han detallado las cifras de la propuesta). Recibe el nombre de “mochila” porque el trabajador no pierde el dinero al cambiar de trabajo, y “austriaca” porque el modelo se implantó en el país en 2003 con una cuantía mensual del 1,53% del salario.

Según Calviño, la medida serviría para garantizar el sistema público de pensiones a medio y largo plazo, y también para, supuestamente, reducir la eventualidad, pero no se aportan detalles de cómo podría afectar en ello.

La ministra envió la propuesta de la “mochila austriaca” a Bruselas hace meses sin la connivencia del Ministerio de Trabajo, pero ya en 2016 el PSOE habló de la mochila austriaca con Ciudadanos, con quienes firmaron un pacto para gobernar con 130 escaños.