Fuente: El Confidencial.

Parece mentira que haya saltado otro escándalo ante la prensa sobre la titulación de alguno de los dirigentes del gobierno. Tal y como indican los documentos presentados por la ministra, Montón pagó la matrícula fuera de plazo, y superó la mitad de las materias sin acudir a las clases ni tratar a los profesores.


Casualmente Laura Nuño la que fue imputada en el caso Cifuentes también, aparece como profesora de la actual ministra, por lo que parece más que evidente su vinculación con el tráfico de influencias e intereses para obtener cursos a precio de talonario, sin distinguir entre partidos.

El problema es que, pese a que la ministra intenta dar una apariencia de transparencia y rectitud, lo cierto es que sus declaraciones le delatan. Para empezar, Montón no sabía dónde cursó el máster dando localizaciones dispares: Fuenlabrada, Leganés… alegando una excusa pobre, citando textualmente que “no tenía carné de conducir e iba en taxi”.

La educación es un centro de tráficos de influencias, de intereses y de tráfico de poder comprometidas. Actúan prácticamente como mafias organizando estos centros, mientras se acaba con la posibilidad de gente trabajadora sin recursos. La “premisa formativa” de la universidad es un fraude.