El líder del PP, Pablo Casado, intenta recuperar los 3,7 millones de votantes que perdió en las anteriores elecciones. 

Casado afronta con optimismo estas elecciones, alegando que después de la caída que tuvieron, bajando de 137 escaños a 66. Además de esto, consideran que Casado está más consolidado dentro del partido y que es ahora más conocido entre la ciudadanía que antes, lo cual, consideran que supondrá posibles mejoras en los resultados de estas elecciones.

También han podido observar que los votantes de Vox tienen una fidelidad de voto en torno a un 60%, por lo que será difícil conseguir votos de ahí, a pesar de esto aspiran a arañar apoyo por aquí también.

En esta misma situación se encuentra PSOE que a pesar de sus buenos resultados sigue intentando conseguir más votos, y tanto el PP como PSOE hacen gala de ser, los partidos “centristas” y “moderados”, el líder del PP de Málaga presume de hecho de que las ideas de su partido pertenecen “a la mayoría de los españoles”.