Fuente: Página del PP.

El 2 de septiembre, el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, en un acto público salió con la propuesta de suprimir una “sectaria” Ley de Memoria Histórica y sustituirla por una ley de concordia que “reivindique la transición constitucional”.

Seguimos viendo como aquellos que son de la herencia del dictador quieren que se venere la farsa de lo que fue la transición, en la que personas de confianza de Franco pasaron a formar el partido político Alianza Popular para gobernar España.

Casado insiste en que no hay que desenterrar las heridas del pasado y que encuentra innecesario e irresponsable este acto de exhumación.

También ha calificado la ley de memoria histórica como de “ridícula coartada, una y otra vez, de la izquierda radical para justificar su sectarismo y disimular su absoluta incompetencia”, añadiendo que el problema de España es la izquierda radical que la gobierna alimentándose de secesionismos.

Pablo Casado siempre ha tratado de quitar importancia a las víctimas de la Guerra Civil, diciendo que ya pasó hace mucho, mientras que 120.000 personas siguen desaparecidas en cunetas y fosas comunes, el cuerpo de Franco descansa en el Valle de los Caídos, en el que es punto de peregrinación de los fascistas españoles.

Sin embargo quiere una ley de concordia que reivindique la transición constitucional, una transición que no fue más que un cambio pactado entre las élites, en la que asesinos fascistas quedaron impunes.

Pablo Casado ha cerrado el acto diciendo que en menos de una año habrá elecciones autonómicas (remarcando en Andalucía y Cataluña), Generales y Europeas, y que están dispuestos a ganar y preparados para volver a las instituciones públicas.