Pablo Casado, líder del PP, ha ofrecido al presidente, Pedro Sánchez, garantizar la estabilidad de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) si renuncia a la mesa entre el Gobierno central y el autonómico catalán, además de reformar el delito de sedición para favorecer a los condenados por el procés, rompiendo su pacto con los independentistas.

Casado ha pedido durante la reunión de este lunes en la Moncloa un cambio radical en alguna de las cuestiones que ha decidido Pedro Sánchez durante el primer mes al frente del nuevo Ejecutivo de coalición.

También ha pedido que “no modifique el Código Penal” para beneficiar a los dirigentes del Procés y que no nombre a la exministra de Justicia Dolores Delgado como fiscal general del Estado, al considerar el Partido Popular que no “reúne los requisitos” mínimos para el cargo.

En cuanto a política exterior, Pablo Casado ha recalcado a Sánchez que vuelva a referirse a Guaidó como presidente legítimo de Venezuela.