Pese a las aparentes intenciones de Pablo Casado y su dirección, el proyecto de refundar el PP unificándose con Cs y Vox en la marca de España Suma tiene que superar dificultades, no solo para convencer a los líderes naranjas y a Santiago Abascal, sino que también tiene adversarios dentro del mismo seno de los populares.

Según informaba ayer el Diario Público, las intenciones del actual presidente del Partido Popular pasan por refundarse para volver a ser el partido mayoritario de la derecha.

Tal refundación iría intrínseca a absorber con ella a Ciudadanos y Vox en una misma candidatura. Así como indican las fuentes del diario, esta refundación es “la mayor ilusión de Casado” y él “quiere que se unan tanto Vox como Ciudadanos”, según ellos el cabeza de lista ya está invitando a participar en el proyecto a algunos dirigentes de Cs, incluyendo a la misma portavoz, Inés Arrimadas.

El Partido Popular ya gobierna en varios ayuntamientos junto a Ciudadanos, lo que vuelve el posible acuerdo con ellos “más cómodo” dado que coinciden en puntos clave.

Estas intenciones han quedado más que a la luz, esta pasada semana en una reunión con sus diputados y senadores Casado afirmaba: “Nosotros queremos liderar el centro y la derecha, lo intentamos en abril, con ofertas muy generosas, ahora queremos que este ofrecimiento se vea como que somos el partido que quiere liderar un espacio imprescindible, que tiene que ser refundado”.

Este discurso parece representar ese acercamiento a la formación naranja, que además ahora con solo diez escaños se encuentra en un momento de debilidad. Aunque, quizás por ello mismo Ciudadanos teme trazar una estrategia unitaria con el PP, puesto que desde su posición minoritaria, teme que los populares se les impongan permanentemente.

Además, como señalaban las fuentes internas, “el PSOE también está detrás de ellos -Ciudadanos-, el problema es que acepten una u otra y que, si entran, causen problemas”. Sin embargo, para el PP pactar con Vox puede complicarse más, dados sus desacuerdos en cuanto a términos de violencia machista, LGTBI o en cuanto a sus apuestas migratorias.

A nivel interno, el PP ha criado varias opiniones enfrentadas, desde la cúpula directiva, a raíz del bajón electoral de abril, apuntaban que “la marca PP estaba denostada” en gran parte por su relación con la corrupción.

Desde la dirección apuestan por ‘España Suma’, que a su modo de ver conseguiría unificar todas las “distintas sensibilidades” que coexisten desde siempre en el seno de los populares y que ahora son también representados por Ciudadanos.

Desde la misma fuente, también un popular histórico declaraba que la refundación “es el único modo, si no lo hacemos estamos muertos. Necesitamos convencer a Ciudadanos, pero también a Vox. No podemos seguir divididos”.

Algunos coinciden con la refundación, pero descartando al partido de Abascal, así lo han señalado fuentes cercanas a la dirección del partido: “Con Cs sí, pero con Vox no hay nada que hablar, ellos no representan lo que somos”.​

En el otro extremo, la otra opinión opuesta dentro del partido es totalmente reacia a la refundación. Desde la misma fuente: “¿Refundarnos? ¿Para qué? Este partido no hay que refundarlo, sino echarlo para adelante”, dice un líder territorial. Otra voz afirma que “el PP tiene que encontrar de nuevo el rumbo y no olvidar que somos un partido de mayorías porque representamos al centro, aunque dentro de la formación haya personas que tengan puntos de vista casi opuestos nos une lo importante”.

Los que fueron primera mano de Rajoy en su secretaría, reunidos hace poco en la presentación del libro de este mismo, representan esta línea que prefiere alejarse de Vox, así lo dicen desde dentro : “Vox cada vez se convierte en algo más lejano, muchas de sus posturas son indefendibles e inexcusables. Pablo los sigue considerando sus compañeros pero Rajoy, Cospedal, Soraya y Alfonso Alonso, por citar algunos ejemplos, no tienen nada que ver con ellos”.

El mismo expresidente lo declaraba así en una entrevista a la COPE : “Lo que no puede hacer uno es pretender ser lo que es otro, porque con el original se suele quedar la gente. Sobre todo si no lo eres. Frente al populismo y la demagogia, moderación, sensatez, sentido común y decir la verdad. Yo, desde luego, no soy como Vox”.​