El actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aceptado e incorporarse en el círculo de liderazgo sobre prevención y respuesta a la explotación y los abusos sexuales dentro de la operación de la ONU.

Los miembros de este comité han prestado el compromiso personal y han mostrado solidaridad en apoyo a las víctimas y se han comprometido a poner en marcha las “medidas necesarias para poner fin a la impunidad de los autores”.

Es bien sabido que las misiones de “paz” de los cascos azules traen un caudal de agresiones, entre ellas sexuales: miles de adolescentes explotados sexualmente por 134 operadores entre 2004 y 2007. Entre esta perversión debido al estado de guerra intercambiaban las violaciones por comida y dinero abusando del poder conferido. De estos 114 fueron enviados de vuelta y ningún país los ha encarcelado.

Sánchez ha subrayado la importancia de las operaciones que garantizan la paz y seguridad y la dignidad humana, y ha declarado en el valor de la participación española en estas misiones de “pacificación” un total de 160000 militares españoles participan en misiones de paz desde 1989.

Lo importante de estas declaraciones, es que no han dejado claras unas medidas para luchar por los delitos cometidos por los operativos, y están llenas de declaraciones vacías ¿Cómo se puede solucionar el problema de que las intervenciones de los cascos azules están relacionadas con la prostitución? ¿Cómo piensan juzgar a los presuntos delincuentes? Pese a los informes internos de la ONU operativos después de misión han seguidos tranquilamente con sus vidas.