Según informa el diario economista “Expansión”, anticorrupción pretende imputar a la entidad bancaria de origen bilbaíno BBVA por la contratación del ex-comisario José Manuel Villarejo. Además, según el diario, la Fiscalía está estudiando también la imputación de Francisco González, expresidente de la entidad.

La investigación tiene como base los hechos ocurridos en el año 2004, cuando la entidad encargó presuntamente los servicios de la empresa Cenyt, sociedad controlada por el ex-comisario Villarejo. El BBVA contrató los servicios de la mencionada empresa con el fin de adquirir información para defenderse del intento de la empresa Sacyr de controlar el banco.

Se cree que durante dicha adquisición de información, Cenyt practicó seguimientos a personas y el rastreo de 15.000 llamadas. Además de esto, el BBVA habría solicitado a Villarejo el espionaje en el caso Ausbanc.

Aunque no se hayan manifestado las consecuencias que pueda tener la entidad con dicha imputación en el caso Villarejo, se prevé que en el caso de que se les impute y sean condenados culpables, el BBVA no se enfrentaría más que a sanciones económicas. Según el diario, la disolución, suspensión o una intervención judicial del banco serían consecuencias menos probables.

No está siendo el mejor momento para el BBVA. Esto ha quedado patente esta semana en la que además de conocer la probable imputación en el caso Villarejo o la querella impuesta por el presidente de Ausbanc, Luis Pineda, contra la entidad y parte de la exdirectiva de esta, la debilidad en mercados clave como el de México han provocado caídas de casi el 4%. Además, el cobro de cláusulas suelo inexistentes por el valor de 100 millones de euros en el año 2016, han dejado el prestigio y la integridad de la entidad bajo mínimos.