Un informe que guardaba el ex secretario de Hacienda, Lluís Salvadó, revela un proyecto por el cual Cataluña ofrecería ventajas fiscales y opacidad para los capitales como Suiza, en caso de que el procés se resolviera por la vía independentista. Algo que ya se había insinuado alguna vez por parte de miembros del PdeCAT y ERC cuando eran preguntados sobre las condiciones de su mantenimiento dentro de la Unión Europea.

La idea partía con la creación de un Banco Central Catalán. Si finalmente no eran aceptados en la Unión Europea, la resolución de este Banco Central sería hacer de Cataluña un paraíso fiscal.

Esto se veía en el informe como improbable, puesto que daban por hecho que iban a ser capaces de permanecer en la UE ya que tendría supuestos graves prejuicios para los ciudadanos catalanes. Además, también descartaban la fuga de depósitos debido a que, según Salvadó, eso no beneficiaría a nadie y crearía inestabilidad en el Eurosistema.

A pesar de la continua propaganda que se realiza desde algunos sectores del indepentismo, el modelo catalán tampoco parece distinguirse mucho de la actual España dentro de la Unión Europea. Dispuestos a sacrificar la voluntad de la mayoría trabajadora catalana, con el “chantaje” de convertirse en un paraíso fiscal al estilo suizo o andorrano, con tal de ser futuramente aceptados en el marco de la Unión Europea.