La nueva Ministra de Educación, Isabel Celaá, ha declarado con contundencia que considera “inaceptable en democracia” que partidos políticos como el PP pidan al Ejecutivo que “saque sus manos de las familias” tras mostrar su rechazo al pin parental.

Según la entrevista realizada a la Ministra de Educación, concedida por el diario El Correo, Celaá ha defendido que el derecho parental a decidir sobre la educación de sus hijos en función de sus gustos morales o religiosos debe ser acorde a “los términos que la ley establezca” y “de ninguna de las maneras, puede significar que haya una educación curricular a la carta”.

Concluye con esto que la intención de algunas familias “de autorizar o no que sus hijos acudan a ciertas actividades obligatorias y evaluables es un veto parental inaceptable, que vulnera además la capacidad que tiene los centros educativos, en el ejercicio de su autonomía, para completar el currículo”.

En esta línea y con un tono duro, la socialista ha cuestionado la posición de Casado: “¿El hijo tiene que reproducir miméticamente el pensamiento de su familia? ¿Y si es una familia yihadista también?”. Ha continuado argumentando en esta línea, asegurando que “el interés superior del menor hace que una familia homófoba, por ejemplo, no tenga el derecho a que los hijos también sigan siendo homófobos. O que una familia que no quiera, por sus convicciones, que su hija estudie pueda hurtar a esa menor su derecho a hacerlo”.

Ha arremetido contra quienes “dicen que educa el Estado” asegurando que “vivimos en un Estado social, democrático y de derecho, con control ciudadano en todas las actividades”. Además, ha hecho hincapié en que los materiales y temas educativos “los plantean profesionales y pasan además por el Consejo Escolar, donde están los padres y madres representados”, y en qué en este estado “los valores constitucionales pasan a leyes orgánicas que establecen la obligación de ser educado de tal manera que desarrolles tu personalidad en el respeto a la convivencia, a los derechos y libertades, y automáticamente tú tienes la obligación de cumplir eso”.

La ministra ha apoyado su tesis, asegurando que “esto no lo defiendo yo sólo. Lo defienden las sentencias del Tribunal Constitucional”. A su parecer es un error “confundir la patria potestad con la propiedad de los hijos.” Finalmente, la ministra ha tildado de “inaceptable en un sistema democrático” las declaraciones de Pablo Casado, exigiendo al Gobierno que “saque sus manos de las familias”.

Ha continuado en su crítica a estas declaraciones de la derecha española sobre el pin parental: “Pretenden decir que aquí hay una parte que niega la libertad. Al contrario. La libertad de las familias puede venir negada por alguien que está intentando establecer una educación con vetos”.

También ha calificado de “horrible” la actitud de la derecha en el pleno de investidura de Sánchez y ha querido apelar al “sentido común de las fuerzas políticas para que no se vuelva a caer nunca en las dos Españas”.

Aún así, Celaá también ha señalado que su intención en la nueva ley educativa es trabajar “no sólo con la izquierda”, sino también “abrir la ley a que PP y Ciudadanos la apoyen porque tiene elementos suficientes como para la que la ​respalden”.