Este domingo, China ha suspendido los aranceles que planeaba imponer a Estados Unidos después de llegar a un acuerdo para resolver sus diferencias comerciales.

Los aranceles iban destinados a productos como el maíz o el trigo, llegando hasta vehículos fabricados en Norteamérica. Aún así, otros aranceles chinos implementados con anterioridad siguen vigentes.

“China espera, sobre la base de la igualdad y el respeto mutuo, trabajar con EEUU para resolver adecuadamente las preocupaciones centrales de cada uno y promover el desarrollo estable de las relaciones económicas y comerciales entre los EEUU y China”, ha indicado el Gobierno chino en un comunicado.

La primera fase del tratado comercial que se redactará incluye el compromiso estadounidense de retirar los aranceles adicionales a las exportaciones chinas, mientras que China por su parte incrementará sus importaciones de productos energéticos y agrícolas estadounidenses.

Según Pekín, el texto del acuerdo incluye 9 capítulos en los cuales se trataran diversos asuntos, como derechos de la propiedad intelectual, transferencias de tecnología, productos agrícolas o de alimentación, servicios financieros, tipo de cambio y transparencia, expansión comercial y resolución de disputas.

El acuerdo también contempla la resolución de disputas mediante un sistema que garantice su implementación eficaz y su cumplimiento.