Tras las últimas declaraciones del presidente de la Generalitat, Quim Torra, en las que dice que van a “atacar” al estado español, Ciudadanos se ha apresurado a reclamar al presidente del gobierno Pedro Sánchez la aplicación nuevamente del artículo 155 a Catalunya, con el objetivo de obligar a Torra a declarar que cumplirá la constitución, o en caso contrario, poder deponerlo como presidente de la Generalitat.

El PP por su parte se mantiene a la espera y no se ha apresurado a reclamar dicha actuación como sí ha hecho Ciudadanos, en la búsqueda de volver al panorama político como la única alternativa al independentismo catalán.

Por un lado, vemos como el PSOE no ha hecho absolutamente nada para solucionar el conflicto catalán y, a pesar de intentar parecer una alternativa con este como otros tantos problemas, el partido de Pedro Sánchez demuestra una vez más su incapacidad para hacer nada distinto al resto de partidos. Por otro lado, vemos como Ciudadanos se pone en el papel de defensor de la unidad nacional y la patria, en búsqueda de arañar un puñado de votos y de erigirse como el partido de la derecha española, incluso haciendo apología al fascismo en muchas ocasiones.

Mientras tanto, vemos como los últimos datos muestran que el nivel de vida de los trabajadores catalanes cae en picado al igual que el del resto de trabajadores del territorio español. Parece ser que por muchos gobiernos del cambio y por mucho independentismo, los trabajadores siguen siendo aquellos que pagan los platos rotos de los políticos y su lucha de intereses.