Las primeras consecuencias del estancamiento de la economía española comienzan a notarse en el mercado laboral.

Teniendo en cuenta los datos interanuales, es decir, sin tener en cuenta
la estacionalidad, ya se están reduciendo las afiliaciones e, incluso, se está destruyendo empleo. Partiendo de los últimos datos publicados en noviembre, hay una diferencia de más de 100.000 cotizantes, teniendo en cuenta los datos del año anterior.

Además, si en enero las afiliaciones crecían a un ritmo del 3 %, en estos momentos lo hace por debajo del 2’3%, datos que indican las pérdidas del empleo sin tener en cuenta la estacionalidad. A nivel provincial puede observarse cómo determinadas regiones, como el interior de España, son las más castigadas por este comienzo de ralentización en el mercado laboral que, a pesar de comenzarse a intuir a partir de datos aislados, se está comenzando a prever como un problema que afectará a todo el país.

Como se decía, los primeros descensos en las afiliaciones son relativamente bajos. Sin embargo, se están dando en varias regiones como Cáceres, que ha perdido 711 afiliados, es decir, las afiliaciones han bajado un 0’5%. También Zamora y Ciudad Real, con 232 y 365 afiliados menos respectivamente y un descenso del 0’4% y 0’2% se han visto afectadas por un año complicado en el sector de la agricultura.

Donde sí que ya se está destruyendo empleo es en Ceuta, con un descenso del 4’4% y que también podría afectar próximamente a Cáceres, Guadalajara y Burgos, ya que su crecimiento es menor al 1%.

Si nos centramos en el paro, ya hay tres Comunidades Autónomas que tienen más desempleados que el mismo mes del año pasado: Canarias, Baleares y Castilla-La Mancha. Las dos primeras se han visto afectadas principalmente por su dependencia al turismo y la quiebra de Thomas Cook.

Mientras, el caso de Castilla-La Mancha es todavía más preocupante porque el aumento del paro no es consecuencia de las problemáticas derivadas del turismo, sino que el aumento del 1’2% de parados se deriva del aumento de población activa y los malos registros del mercado laboral.