El tope salarial, uno de los fundamentos de Podemos que utilizaba para diferenciarse de las demás organizaciones políticas, que había sido fijado en tres SMI está siendo alterado a través de complementos personales para que altos cargos y responsables afines puedan superar dicha limitación.

El reglamento interno de la formación habla de salarios netos cuando hace referencia a la limitación salarial, que debe situar su tope en el SMI multiplicado por tres. Sin embargo, esta misma normativa establece que en cargos electos, asesores o cargos de libre asignación podrán recibir una cuantía complementaria como objeto de donación.

Por tanto, esta serie de excepciones podrían aumentar el salario de estos cargos hasta en dos salarios mínimos más. Un ejemplo de ello es el responsable de Finanzas y Transparencia y coordinador del área contra la corrupción del partido, Daniel Frutos, que gracias a estos complementos mensuales su nómina se incrementa en 7.300 euros brutos más al año.

Es decir, al multiplicar el SMI (el anterior a la subida de 900€) por tres da como resultado un salario de 3.202 euros brutos al mes, que junto con las pagas extra se quedaría en unos 2.800 euros limpios. Sin embargo, esta cuantía sólo es obligada por el reglamento para los cargos políticos, ya que para otros cargos se crearon cuatro escalas según su función.

Es gracias a los complementos, como el de “responsabilidad personal” o “coordinación ejecutiva”, o pluses como el de coordinación, que salarios como el de Frutos se incrementan hasta en 800 euros brutos cuando dos de estos complementos no están contemplados en la normativa interna.

Además, estas subidas de salarios a miembros de la cúpula del partido se han llevado a cabo simultáneamente con despidos de personal derivados de la disminución de sus escaños y la pérdida de subvenciones. Despidos que van acompañados de indemnizaciones que se encuentran en el mínimo legal.