La entrada en vigor de la nueva ley hipotecaria a mediados de junio y la desaceleración cada vez más evidente del mercado inmobiliario produjeron en agosto un descalabro en las compraventas de viviendas.

Las operaciones de compra y venta de viviendas se desplomaron un 21% respecto al mismo mes del año pasado, la mayor caída desde los primeros meses de 2014, según los datos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Según los datos ofrecidos por el organismo, en agosto se formalizaron 35.371 ventas de viviendas, un 26,1% menos mensual y un 21,1% menos interanual, situando el balance acumulado en lo que llevamos de año en terreno negativo, con un descenso del 2,2%. Los retrocesos van desde el 43% que sufre Extremadura al 9% en Galicia.

En concreto, en el octavo mes del ejercicio se realizaron 6.426 compraventas de viviendas de obra nueva y otras 28.945 usadas. En ambos casos, se trata de los peores registros desde el pasado mes de diciembre y la vivienda de segunda mano ya cae en términos interanuales, mientras que la obra nueva aguanta con alzas del 4,2% entre enero y agosto. 

La nueva ley hipotecaria, la cual entró en vigor el 16 de junio de este año, responde a una norma impulsada por la Unión Europa en 2014 para reforzar la protección de los consumidores a la hora de contratar una hipoteca: mayor transparencia en las condiciones de las hipotecas, un reparto más equitativo de los costes entre el banco y el cliente, y por último, un aumento de 3 a 12 meses de adeudamiento por parte del cliente para que el banco pueda proceder a ejecutar la hipoteca. La aplicación de esta norma hizo que se retrasaran las decisiones de compra de muchas entidades y consumidores.

Dejando a un lado este factor, la caída de agosto muestra un enfriamiento del mercado inmobiliario. Tras los fuertes repuntes de actividad vividos en los dos últimos años, con el retroceso de agosto, son ya cuatro los meses en negativo que se registran desde comienzos de año: en enero, las compraventas crecieron un 0,2% menos que en el mismo mes de 2018; en abril, un 3,1%; y en junio, un 9%.

Atendiendo a los datos regionales, Andalucía ha sido la comunidad donde se han formalizado más compraventas (7.278), seguida de Cataluña (5.921), Comunidad Valenciana (5.365) y Madrid (4.899). En cambio, en la parte baja de la tabla se encuentran Cantabria, Extremadura, Navarra y La Rioja, con menos de 500 operaciones. 

En lo que se refiere a la evolución interanual, al frente de la lista de descensos están Extremadura y Canarias, donde las ventas de viviendas han bajado más de un 40%. En Navarra han caído casi un 40%; en Euskadi casi un 30%, y en Madrid un 22%. En Cataluña, el descenso se sitúa en el 15% y Galicia se muestra como la única autonomía donde la caída es de un solo dígito (9%).