Zara ha vuelto a ser condenada por vulnerar los derechos de varias de sus trabajadoras, las cuales tenían una reducción de jornada.

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha anulado el recurso de la empresa que había interpuesto ante la denuncia de dos de sus dependientas de Almería.

Las denuncias vienen a raíz del cierre de una de las tiendas de la multinacional en un centro comercial de Almería, ya que ésta ofreció la posibilidad de reubicar a otro centro de la misma ciudad a todos los trabajadores, excepto a las 16 personas que tenían aplicada una reducción de jornada por el cuidado de sus hijos.

Las opciones ofrecidas a estas 16 trabajadoras para continuar con su empleo fueron: ser trasladadas a centros de trabajo situados a 25 kilómetros de distancia o la reubicación en el centro de la misma ciudad (como el resto de la plantilla) pero renunciando a sus reducciones de jornada, para así estar disponibles los fines de semana.

Las dos trabajadoras que se negaron a aceptar las condiciones planteadas denunciaron a la multinacional ante los tribunales. Ante esto, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha concluido que se vulneró el derecho de las trabajadoras a la tutela judicial efectiva, ya que éstas habían sufrido una represalia por parte de Zara por sus circunstancias personales.

Además, tras esta segunda victoria de las trabajadoras, se ha obligado a la empresa a reubicar a las empleadas en el centro comercial de la misma ciudad, con las mismas condiciones que tenían, y a indemnizarlas con 6.250 euros por la vulneración de sus derechos, ya que se concluye que las actuaciones de la multinacional han sido una represalia contra ellas.