El rescate a 15 entidades bancarias, llevado a cabo entre los años 2008 y 2012, ascendería a los 65.725 millones de euros tras un último aumento de 1.376 millones.

El Banco de España justifica esta nueva inversión tras la poca probabilidad de que Bankia, que absorbió la mayoría del proceso, pueda hacer frente a los fondos recuperables. Del total aportado por el Estado (64.098 millones de euros) tras recibir el crédito de la Comisión Europea, éste tan sólo ha podido recuperar poco más de cinco mil millones, a razón de la venta de acciones de las entidades nacionalizadas.

Los beneficiarios de casi la mitad de estas inyecciones de dinero público fueron Bankia (24.069 millones), Catalunya Banc (12.052 millones) y Novacaixagalicia (9.052 millones). Sin embargo, el FROB ha recuperado menos de ocho mil millones de parte de Banca Cívica, CaixaBank, Kutxabank, Novacaixagalicia y Catalunya Banc.

Según un informe publicado por el Banco de España, el incremento del 2,13% para estas ayudas se debe a que las cotizaciones de las entidades financiares respecto a sus acciones son tres veces menores de lo esperado. Además, esta situación no se prevé que mejore debido a los tipos de interés negativos que se observan en Europa.

Cabe señalar que, por la venta de las acciones que aún conserva Bankia, sólo se espera que se recuperen unos 10 mil millones, lo que implicaría que se incrementaría la cantidad que se ha destinado a fondo perdido. Sin embargo, además de estas ayudas, la Unión Económica y Monetaria aplicó medidas de mejora de la liquidez, entre los años 2009 y 2012.

Entre ellas, la creación de un Fondo para la Adquisición de Activos Financieros (FAAF) y la cesión de avales del Estado para determinadas emisiones, que supusieron unos ingresos al Estado de 650 y 3.060 millones de euros, respectivamente.