Prosigue sin frenos la eliminación de puestos de trabajo en el sector industrial catalán, lo que ha provocado el despido de cerca de 5000 empleados a través de distintos EREs en 2019, la más alta en los últimos 4 años, un 51 % más que el año pasado, mientras se han elevado los motivos de despidos judiciales.

Las proclamaciones sobre los EREs que atacan a este sector no han parado de suceder en estos meses del año. Se destacan varios casos: en el primer semestre, el ERE de Nissan, que provoca el despido de 600 personas tras el cierre de las varias plantas; se destaca también el cierre de la fábrica de Continental, también en el sector automovilístico que puede provocar el despido de 760 empleados; se destacan otros como Prysmian (con 300
despidos), TE Connectivity (94), Luxiona (52), Amplifon-GAES, Bayer Hispania (75), el matadero SADA, Huayi Compressor (164), Amplifon-Gaes (82) y Calsonic Kansei (63).

Los sectores mas afectados han sido el automovilístico y el químico. Según la cámara de comercio esto ha supuesto la subida del 124% de empleados afectados por ERE.

Los sindicatos han denunciado que esta situación ha sido provocada por la crisis que afecta a la política catalana y a la española, así como las dificultades de tener presupuestos generales y la falta de Gobierno.