El pasado domingo tuvo lugar en el Palacio Real de Madrid la celebración de la Pascua Militar, presidida por los monarcas Felipe VI y Letizia, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez y la ministra de Defensa Margarita Robles, la cual pronunció un discurso elogiando a las Fuerzas de Seguridad del Estado y a la Constitución del 78 como “principales  garantes’’ de convivencia ‘’en el que todos tienen cabida’’ y bajo los que se impone ‘’el imperio de la ley y el respeto a los valores democráticos’’.

La ministra Robles ha celebrado esta antigua tradición, remontada a 1782, que manifiesta la ‘’lealtad, admiración y gratitud’’ que las Fuerzas Armadas sienten hacia el rey y la Corona, con un discurso lleno de agradecimientos a las fuerzas armadas y a la ‘’pluralidad, valores y principios’’ de España.

Como colofón a su discurso, ha hecho un repaso de sus decisiones en los meses que lleva en el cargo, defendiendo la inversión de 12.000 millones de euros en materia de armamento: ‘’Las Fuerzas Armadas necesitan contar con unas capacidades materiales y tecnológicas adecuadas y modernas […] no solo para la defensa de los intereses de España sino como parte de una responsabilidad colectiva y de un concierto internacional con nuestros socios y aliados”.

Mientras la educación y sanidad pública son víctimas de la privatización y la descomposición en nuestro país, mientras los empleos son cada vez más escasos y precarios, mientras vivir en una casa pasa de ser una necesidad básica a un bien de lujo, el gobierno supuestamente progresista dedica los fondos del Estado a la inversión militar y armamentística, para blindar sus fuerzas de seguridad ante cualquier amenaza. Además, durante el discurso, la ministra Robles ha hecho hincapié en la necesidad de continuar perteneciendo a cuerpos y