– “Un protocolo común, legal y exigido”-

Alberto Durán, el responsable jurídico del Partido Popular y acusado tanto de daños informáticos como de un delito de encubrimiento, denuncia que  Luis Bárcenas, el extesorero del partido, al afirmar que los mencionados discos duros contenían toda la información sobre la supuesta caja B del PP, mentía. Durán ha basado su defensa en una mezcla de diferentes argumentos que ha utilizado el grupo conservador en todo el proceso judicial de los discos duros destruidos.

El responsable legal del PP, además de responder sólo a las preguntas de la Fiscalía, que en esta causa no ejerce de acusación, y a las de su abogado, ha asegurado que los ordenadores del extesorero estaban vacíos y que fueron él mismo y la entonces secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, quienes decidieron y mandaron desalojar el despacho de Bárcenas. Añade además que dicha destrucción siguió “un protocolo legal y exigido”.

La jueza instructora del caso, por su parte, ha subrayado la sobreescritura de 35 pasadas, la ralladura que se les practicó a estos discos o que fueron arrojados expresamente a la basura con el fin de contextualizar el argumento manifestado por el acusado, hechos que al parecer son secundarios para los responsables sentados en el banquillo de los acusados.

Durán ha querido remarcar el hecho de que todo este procedimiento es un montaje del propio extesorero para “atacarnos a nosotros como trabajadores que le hemos plantado cara en el PP, y por supuesto para atacar al PP”. Acusaba a Bárcenas también de intentar utilizar dicho despacho para avalar una supuesta relación laboral con el partido y poder pedir así una indemnización de 600.000 euros.

La acusación popular la ejercen IU, el DESC (Observatori Drets Humans) y ADADE, la Asociación de Abogados Demócratas por Europa. El responsable informático del partido, José Manuel Moreno y la gerente y extesorera, Carmen Navarro se encuentran también sentados en el banquillo junto con Alberto Durán.