El PIB ha crecido un 0,5% entre abril y junio de 2019, una ralentización frente al trimestre anterior según la última estimación del INE publicada este miércoles.

Según la estimación adelantada del Instituto Nacional de Estadística (INE) entre abril y junio el Producto Interior Bruto creció un 0,5% trimestral y un 2,3% interanual. Lo que significa una desaceleración del crecimiento del PIB cuanto al  0,7% y el 2,4%, respectivamente, registrados entre enero y marzo de este año.

La economía española crece cada vez más lentamente aunque siga despuntando respecto la ralentización europea. Según se ha conocido este martes las cifra de crecimiento del PIB de la zona euro se estiman en un 0,2%. 

Este miércoles se han comunicado las cifras de crecimiento de la eurozona, que también se sitúan en un 0,2%. Es decir, la actividad en España todavía aumenta más del doble que en la zona euro. No obstante, si se tienen en cuenta todas las décimas, el crecimiento interanual de la economía española se coloca en el 2,25%, el menor desde el cuarto trimestre de 2014.

El descenso del crecimiento de la economía nacional era ya previsible, a la estimación la precedían estadísticas que ya anunciaban la ralentización: por una parte porque ha descendido el consumo minorista, y por otra el empleo ha perdido fuerza y disminuye.

Si tenemos en cuenta las particularidades de la estación turística, el dato, más apurado, nos da un 0,4% de crecimiento entre abril y junio frente al 0,7% del trimestre anterior. De hecho, si en 2018 se ganaron 152.000 ocupados en el segundo trimestre, este año han sido poco más de la mitad 86.000.

El consumo de los hogares también decae a un 0,3% trimestral y un 1,7% interanual. Esto se debe al poco crecimiento del empleo. 

Según señalan los analistas nacionales hace un tiempo que el consumo crecía por encima de las rentas, lo que se traduce en un ahorro de mínimos históricos. De momento, el consumo y el crecimiento de la renta evoluciona de forma similar (si restamos la inflación), mientras  el ahorro apenas mejora.

“La contribución de la demanda nacional al crecimiento interanual del PIB es de 1,6 puntos, seis décimas inferior a la del primer trimestre. Por su parte, la demanda externa presenta una aportación de 0,7 puntos, cinco décimas superior a la del trimestre pasado” afirma en su último informe el INE.

A consecuencia del decrecimiento del consumo, decrecen las importaciones, cosa que afecta a la industria como le sucede a la del automóvil que, en España, tiende a basarse en compras de piezas de fuera para  ensamblarlas dentro del país. Podemos ver cómo la industria manufacturera cae un 0,6% trimestral. Es decir, cae tras la aparente recuperación experimentada en el trimestre anterior.