El gobierno catalán ha decidido este jueves aplicar el confinamiento a diferentes poblaciones de la Conca d’Òdena, en Barcelona, a raíz del foco que ha afectado a Igualada, Vilanova del Camí, Santa Margarida de Montbui y Òdena, en la comarca de Anoia.

La cuarentena, que afectará a unas 70.000 personas durante al menos 15 días o hasta lo que determine el comité técnico, se ha iniciado desde las 21 horas del pasado jueves, cerrando el paso de los municipios aunque si se ha permitido a los residentes de otras comunidades abandonar el lugar.

Según han explicado los Mossos d’esquadra , el cierre constará de 29 puntos y tendrá un servicio de apoyo interno de 109 Mossos de escuadra, para poder aprovisionar los diferentes puntos comerciales imprescindibles, de comida y productos farmacéuticos. El comisario ha hablado de la importancia del apoyo de los ciudadanos, “Estamos seguros de que contaremos con la colaboración ciudadana”, que los afectados pueden vivir con relativa normalidad, “pueden estar en su casa, ir a comprar, a la farmacia y desplazarse a recibir atención sanitaria”, siendo la única restricción salir del municipio en sí.

Finalmente ha declarado que “el confinamiento tendrá sentido si la gente limita su salida a la calle y el contacto con otras personas y se está lo más quieta posible”, para acabar apuntando que salir del perímetro de confinamiento será considerado como desobediencia de las autoridades y que implicará una sanción.