Los ataques comerciales entre EEUU y China afectan a los sectores industriales de todo el globo. 

La situación de la economía global es de franca recesión, y España notará las consecuencias en su sector industrial. Los indicadores apuntan hacia una ralentización de la actividad manufacturera, perdiendo el 14% del PIB con el que acabó el año pasado la industria española.

Este panorama hace que el objetivo de que la industria en España representara un 20% del PIB es prácticamente imposible, ya que tanto las exportaciones como las importaciones de bienes se han contraído en este tiempo, según Caixabank Research. De momento, al ser un país con un sector industrial más reducido que el de otros países europeos, está sobrellevando la desaceleración, pero es probable que pierda el nivel de PIB de 2018.

Además, el sector español acumula varios cierres en poco tiempo, como es el caso de sectores industriales clave como La Naval, Alcoa o Vestas. Todo lo contrario ocurre con el sector servicios, que teniendo un nivel de PMI de 53,6, supera el 47,9 del sector industrial, situándose por menos de 50 puntos y por tanto, considerándose una contracción del sector.