El Comité de Defensa de Derechos Económicos, Sociales y Culturales había recomendado la suspensión del desahucio como medida cautelar y hasta no ofrecer una alternativa habitacional. A pesar de ello, se llevó a cabo el desahucio de una madre soltera y sus dos hijos menores.

Este pasado martes se realizaba el desahucio de Sara, una madre soltera con hijos de 1 y 8 años de la Agencia de Vivienda Social que habitaba en Leganés desde el año 2016, pese a que la ONU recomendada la paralización temporal del desalojo forzoso. Un amplio dispositivo policial llevó a cabo el desalojo, con más de diez dotaciones de efectivos policiales. El hijo mayor tuvo que ser atendido por una crisis de ansiedad, y en estos momentos el futuro de la familia es incierto porque carece de solución habitacional y cuenta con muy pocos ingresos.

La familia ocupaba la casa desde el año 2016, y pese a haber buscado un alquiler recibieron negativa tras negativa por parte de diversos propietarios por sus bajos ingresos.

Además, la ONU había recomendado la paralización temporal del desahucio, como medida cautelar y hasta tener un alternativa habitacional. Aunque tales dictámenes sólo ofrecían una solución no real y a corto plazo, y sin tener en cuenta que el juzgado de Instrucción número 8 de Leganés había acordado la suspensión provisional hasta que organismos internacionales se pronunciasen, el desahucio se llevó a cabo.