La Policía Nacional, junto a varios países europeos y en colaboración con la Europol, ha desarticulado una organización de proxenetas internacional que explotaba mujeres de nacionalidad rumana.

Los líderes de la organización movían frecuentemente a las mujeres de país en país para no levantar sospechas, incluso eran vendidas a los miembros de la organización por cantidades cercanas a 6000 €, según han informado fuentes de la Policía.

Las víctimas, embaucadas con falsas relaciones sentimentales, eran trasladadas a varios países de la Unión Europea como España, Italia, República Checa, Suiza y Reino Unido para ejercer la prostitución en clubs o en la vía pública.

En la fase final de la operación, con un dispositivo policial conformado por fuerzas de seguridad españolas, checas y rumanas, se detuvo a catorce proxenetas de la organización y se liberó a diez mujeres, seis de ellas en España y cuatro en Rumanía.

La organización utiliza con sus víctimas el llamado método “Loverboy” en el cual el captor crea vínculos sentimentales con el objetivo de crear dependencia. Las mujeres creían que no podían vivir sin sus explotadores, soportando humillaciones y vejaciones de todo tipo. Luego, las víctimas eran trasladadas desde Rumanía a diferentes países de la Unión Europea para ejercer la prostitución.