Durante el cierre de la pasada semana, el Presidente francés Emmanuel Macron planteó la posibilidad de romper la cooperación política internacional que mantienen  ‘’La República en Marcha’’, su partido, con Ciudadanos, el partido liberal-conservador de Albert Rivera, ante los últimos pactos y acercamientos de éste al partido ultraderechista Vox, con el que ha pactado para conformar alcaldías y equipos de gobierno en diferentes municipios del país.

Y es aquí cuando surge la confrontación: Santiago Abascal, el líder de la formación ultraderechista, ha instado a Macron , vía Twitter, que ‘’debe aprender a no meter sus narices en la política española’’. Como si no fuera suficiente exabrupto, el mensaje lo continúa animándolo a tener más precaución de que ‘’no se incendien más iglesias, de devolver la paz a los sábados en Francia y de devolver a sus compatriotas su identidad nacional ahogada en una Francia cada vez más islamizada’’.

También le ha anticipado de que ‘’a pesar de todas sus injerencias’’ Vox entrará a formar parte de cada equipo de gobierno en el que sea clave ‘’para arrebatar las alcaldías a la izquierda’’. Santiago Abascal concluye esta ruda y poco diplomática apelación al Presidente Macron instándole a que se ponga a las órdenes de Reagrupación Nacional y de Marie Le Pen, la rama ultraderechista e islamófoba francesa, que obtuvo un 1,2% de votos más en las pasadas elecciones al Parlamento Europeo que República en Marcha. ‘’Y si tanto interés tiene en asuntos europeos, mejor que pregunte y obedezca al partido que le ha ganado las últimas elecciones al Parlamento Europeo y que ha demostrado que Francia da la espalda a un presidente globalista y enemigo de la soberanía de las naciones’’.