El pasado miércoles, la filial española de Nokia, compañía tecnológica sueca, presentó un plan de despido colectivo del 17,7% de su plantilla total, lo que afecta a 162 de los 915 trabajadores del país. Esta no es la primera acción que la compañía sueca emprende en España: en los últimos tres años, Nokia ha planificado y ejecutado directrices de despido de 320 trabajadores en España, y de más de 15.000 en todo el mundo.

La Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT se ha mostrado en contra de esta ‘’nueva oleada de despidos masivos’’. La excusa presentada por la corporación es una causa de objetivos y producción deficientes, ‘’en ningún caso económicas, para proceder a la destrucción de otros 162 empleos de calidad’’.

Según UGT, resulta ‘’paradójico’’ que Nokia se ampare en la ‘’robotización’’ de sus procesos productivos para tratar de justificar esta monumental destrucción de empleos. “Pese a utilizar el argumento de la robotización, la dirección de Nokia Spain no ha presentado ningún proyecto industrial o de negocio que justifique a medio plazo la destrucción de empleo de calidad en España. La medida busca, por el contrario, el ahorro de costes a corto plazo cargando sobre los trabajadores la responsabilidad de los recortes, aun poniendo en riesgo el modelo de negocio local”, afirma el representante sindical de UGT.

Nos encontramos con otro más de los innumerables casos de las grandes empresas y multinacionales que, ante una ligera pérdida de beneficios en la producción, buscan desesperadamente volver a aumentar sus ganancias, y la manera más rápida y efectiva para ello es destruyendo empleos y precarizando hasta el extremo a la plantilla restante.

Porque, a pesar de decir que están trabajando en un proceso de robotización e industrialización a medio plazo, resulta obvio que esto no es más que una excusa para lavarse las manos al arruinar la vida y el futuro de las 162 familias que van a dejar en la precariedad y miseria más absolutas, ya que esta oleada de despidos realizada por la multinacional, se ve acompañada por el traslado de las tareas de soporte y asistencia técnica a países donde la mano de obra le sale más barata a la compañía, en países como Portugal, Hungría, Rumanía… o el traslado de la Investigación y Desarrollo a India y China.

Debido a la reforma laboral realizada por el PP, y que el PSOE aún mantiene, y que ya ha declarado que no va a reformar pese a ser una de sus promesas cuando se encontraba en la oposición. Nokia Spain podrá realizar este despido masivo sin tener que realizar ninguna justificación económica, dejando a los trabajadores a la completa merced de los empresarios.